Smirnoff sorprende una vez más a sus consumidores con una propuesta innovadora, Smirnoff Bitter Citric, la primera variante de la marca para tomar como aperitivo.
La fusión de pomelo rosado y lima es el mix perfecto de sabores elegido para crear esta nueva bebida liviana y refrescante, ideal para disfrutar en las tardes y conectarse con amigos.
El trago sugerido se prepara de manera fácil y solamente requiere tomar una copa de boca ancha que cargue mucho hielo, agregar 30% Smirnoff Bitter Citric, 70% gaseosa pomelo y como toque final, una rodaja de pomelo rosado.
“Es una bebida más liviana y muy fresca que responde a las tendencia globales que también se empiezan a ver en Argentina, donde los consumidores se reúnen más temprano, buscan bebidas más balanceadas y experiencias de sabores.”
“Smirnoff Bitter Citric marca un quiebre en la historia de la marca ya que es el primer producto elaborado para disfrutar como aperitivo,” Guadalupe Fernandez Burgoa, Gerente de Marketing de Diageo de Argentina.
Smirnoff Bitter Citric se lanza con un precio sugerido de $299,90 y ya se encuentra a la venta en los principales bares, cadenas de supermercados y tiendas en todo el país.
@smirnoffarg
#SmirnoffBitterCitric
Agradecimientos: Sofía Casabal / Grupo Mass+
Acerca de Smirnoff
La marca Smirnoff fue fundada en 1864 por Piotr Aseneevich (P.A.) Smirnov, y antes de que pasara mucho tiempo, se volvió uno de los más famosos productores de vodka en Rusia. En 1886 incluso recibió la designación especial del Zar como Proveedor de la Corte Imperial, que es una forma elegante de decir Hacedor Oficial de Vodka para la Gente que Rodea al Zar. Esto pasó gracias a que sus vodkas eran deliciosos, y a que los zares les encanta oficializar las cosas. Cuando los bolcheviques tomaron el poder, las destilerías fueron cerradas y el hijo de P.A., Vladimir, fue expulsado de la ciudad con horcas y también tenedores, dado que todo pasó demasiado rápido y no todos tenían una horca con ellos. Vladimir Smirnov fue capaz de huir hacia Constantinopla, y eventualmente establecerse en Francia, donde vendió vodka bajo el nombre “Smirnoff”. Ahora, en la seguridad de un nuevo nombre y con un ligeramente ofensivo falso acento francés, Vladimir revivió la marca.